jueves, 27 de agosto de 2009
6 de Julio de 2009
Empezó siendo un día como otro cualquiera. Me pasaba las horas muertas frente al ordenador mirando fotos, escribiendo, pensando en como podía matar el aburrimiento...pero ese día terminó siendo un día especial cuando pasó por mi mente hacerme un tuenti...un tuenti en el que yo no era quien decía ser, un tuenti en el que fui otra persona, una persona que no tendría problemas, que no necesitaría salir de su casa para poder estar tranquila...ese día la conocí. Ella me agregó, quería ser mi amiga, naturalmente la acepte, ya que, en esos momentos lo último que no deseaba era no conocer a gente. Hablamos largos ratos, vivia lejos, a miles de kilometros de mí pero recuerdo que esa tarde no salí con mis amigas, me quede sentada frente al ordenador leyendo lo que ella escribía, como era, como pensaba, que quería...así la conocí y desde el primer momento le vi algo, no se si sería su mirada, su forma de expresarse, de contarme las cosas... pero ese día empecé a sentir algo por ella, me empezó a gustar esa persona...no me fijé en su exterior, si no en su forma de hablar en su forma de decirme las cosas. Ese día empezó toda mi confusión, que a lo largo del tiempo...a ido desvaneciéndose y transformándose en algo distinto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
"ha ido desvaneciéndose y transformándose en algo distinto" se ha convertido en amor.
ResponderEliminarverdad? :)
un beso.
La confusión es el incio del amor.
ResponderEliminarUna breve confusión puede convertirse en un eterno amor.
:)
Un beso (gracias por el comentario)